Pinches maricones

1 Feb

Al cine estadounidense le cuesta mucho representar lo político; es más cómodo representar lo personal.

Posguerra permanente: el power thriller contemporáneo. Chris Fujiwara. American way of death: cine negro americano 1990-2010. Roberto Cueto y Antonio Santamarina (EDS.)

J. EDGAR

Dirigida por: Clint Eastwood. Escrita por: Dustin Lance Black.

Nota: 6,5.

Hay que decir que lo primero que te preguntas al empezar la película es qué le ha pasado a Philip Seymur Hoffman para estar tan raro, hasta que te das cuenta de que no, que es Leonardo DiCaprio haciendo de viejo: el maquillaje es sencillamente bochornoso, especialmente nefasto en el personaje de su amante. Pero, en fin, superemos el handicap de la piel y profundicemos en J. Edgar.

Como habrán adivinado, la película nos cuenta la vida de John Edgar Hoover, poliédrico, controvertido fundador, y director hasta su muerte en 1972, de la Oficina Federal de Investigación (FBI). Es el propio Hoover (Leonardo DiCaprio) el que narra sus vivencias a varios escribientes con la intención de publicar sus memorias (y contar su verdad); así, se nos desvela su forma de entender la justicia, las reformas fundamentales que impuso y que revolucionaron para siempre la labor policial (organización de pruebas; leyes federales; huellas dactilares; uso de laboratorios científicos; mano de hierro con el comunismo, los gángsters, el movimiento negro, la sombra del futuro 11 de Septiembre…), su capital importancia en la historia de Estados Unidos y, sobre todo, sus traumas, grietas, deseos, dilemas y relaciones personales: causa (la relación con su madre, Judi Dench) y consecuencia (frustrada relación amorosa con su fiel secretaria hasta su muerte, una desaprovechadísima Naomi Watts; relación homosexual amorosa y dolorosa con su ayudante Clyde Tolson, un solvente Armie Hammer) de su malograda sexualidad.

La película tiene clase y buenos momentos, como era de esperar, pero fracasa en su intento de mezclar la vida íntima de Hoover (el título, con el nombre de pila, J.Edgar, deja clara la intención de ofrecer un retrato íntimo) con su biografía al frente del FBI; ya que el lado personal y melodramático acaba por apoderarse de todo.

Durante el rodaje, el FBI mostró su preocupación ante la película, por si daba rienda suelta a los absurdos rumores infundados acerca de la homosexualidad de Hoover y esas chorradas sobre su travestismo. Pues bien, Duncan Lance Black (guionista y activista homosexual, ganador del Oscar por Milk) y Clint Eastwood ofrecen una clara visión sobre la sexualidad de Hoover, compleja, cautivadora y tierna. Es ahí donde la película se mantiene a flote y es en lo político y social donde va perdiendo fuelle y precisión hasta quedarse descafeinada. No es así en la primera parte del metraje, donde la lucha de Hoover por sofisticar el sistema de pruebas y la investigación policial resulta certera y apasionante.

La película se puede emparentar con otras del subgénero que Chris Fujiwara (en el libro citado en la cabecera) denomina el  power thriller contemporáneo (El buen pastor, Spy Games, Enemigo Público, El mensajero del miedo, Shutter Island); género en el que, por cierto, se está especializando Leonardo DiCaprio, dotando siempre a sus personajes de su aura de chico roto, o mejor aún, apunto de romperse. A mí, J. Edgar me hizo pensar en Enemigos Públicos, la reciente y poco valorada película del puto amo del universo Michael Mann (de hecho algunas escenas, como los anuncios en el cine, parecen pertencer a ambas cintas) y en la aún más reciente La dama de hierro, otro biopic de un personaje tan crucial como turbio del siglo XX que también acusa cierta frialdad y falta de identificación con su protagonista (especialmente  la de la Streep, que es bastante peor película).

Lo que sí está resuelto con inteligencia y elegancia es la narración mezclada entre presente y pasado, el juego entre la exageración y la realidad, que nos lleva a un final emocionante y contenido.

En fin, no es una película mayor de Eastwood aunque contiene esa mirada y algunos momentos marca de la casa. Su mayor déficit es, como ya he dicho, su falta de entereza y precisión a la hora de tratar el papel primordial de Hoover en los asuntos del estado, del Imperio, agarrándose en su naufragio a la indagación de su lado íntimo, que nos recuerda aquel chiste que cuenta Sabina en el que un tipo duro mejicano confiesa a un amigo: soy tan macho tan macho que no me gustan ni las mujeres, pues parecen pinches maricones.

El mejor rato: El momento DiCaprio frente al espejo y la master class de Hoover sobre cómo analizar la escena del crimen.

El peor rato: Entra en escena el amante de Hoover, 50 años después, con toneladas de maquillaje, y dudas si estás en el cine viendo una de Eastwood o en casa ante un sketch de Muchachada Nui.

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10 comentarios to “Pinches maricones”

  1. David Orea Arribas febrero 1, 2012 a 15:48 #

    Habrá que verla. Por cierto, ¿La Dama de Hierro no era Inglesa de las Islas Británicas? No es por tocar las pelotas… es que te puede afear…”…y en la aún más reciente La dama de hierro, otro biopic de un personaje tan crucial como turbio de Estados Unidos…”

    Un abrazo camarada.

  2. Los mejores ratos febrero 1, 2012 a 16:03 #

    Correctísimo, que diría el de Primos. Ya está corregido. Gracias por el apunte.

    Tienes que ver (si aún no has visto) Drive, The Artist y Los descendientes, a ver si hablo por aquí de alguna.

    Un beso.

    • David Orea Arribas febrero 1, 2012 a 16:25 #

      Te tomo la palabra. En cuanto tenga ocasión he de verlas. ¿Drive? ¿El nuevo Tarantino? Eso he oído por lo mentideros menos dos.cero de la ciudad.

      Beso.

  3. Alejandro GP febrero 1, 2012 a 19:33 #

    No la he visto, aunque ya solo por ser de Clint, tenía interés en ello. ¿Como explicas que no haya recibido nominación alguna? Ciertamente, ¿no se lo merece? ¿O quizás sea debido a lo que tu expones, esa inclinación más a lo personal que a lo político?

    • Los mejores ratos febrero 1, 2012 a 22:07 #

      La verdad es que veo bastante lógico que no esté nominada, al menos a los premios gordos. No está a la altura de lo mejor del año. Sí que me fastidia que no esté Drive, y quizás también Beginners. Respecto a lo personal: no pasa nada (al contrario) por tirarla por ahí, el problema es que no está bien combinado con “lo público”, que también es muy interesante y parte de la historia. En resumidas cuentas, y detalles aparte, la película se va desmoronando: sin ser ni mucho menos desdeñable no le ha salido a Clint, esta vez, el tiro tan certero como acostumbra.

  4. plared febrero 2, 2012 a 2:20 #

    Se le nota el oficio, pero le falta el alma que si puso en peliculas como Sin Perdon o Gran torino. Buena, lo es. Magistral, desgraciadamente no. Saludos

    • Los mejores ratos febrero 2, 2012 a 9:04 #

      No se puede ser sublime sin interrupción, que decía el otro. Una película de gama media de Clint es mejor que la mayoría. Aunque quizás aún le quede una obra maestra después de Million Dollar Baby. Gracias por comentar. Un saludo.

  5. Los mejores ratos febrero 2, 2012 a 12:34 #

    Respecto a J. Edgar, su no nominación a los Oscar y el maquillaje:

    Acabo de ver esto en la charla que mantiene ahora mismo Carlos Boyero:

    Bienvenido tras este parón. Espero que vengas con las pilas puestas. El pasado fin de semana ví ‘J.Edgar’ y dejando de lado un maquillaje poco creíble creo que es una excelente película, muy por encima de otras con muchas nominaciones a los Oscar de este año. ¿Por qué el cine de Eastwood no gusta demasiado a la Academia? (ya se demostró con ‘Gran Torino’)

    Mis pilas ya están agotadas el primer día que vuelvo a currar. ‘Edgar’ me parece muy aburrida, pretendiendo hacer complejo a un individuo siniestro, olvidando una parte notable de sus abyectas actividades. Si quiere enterarse de quien fue Hoover lea el libro de Anthony Summers ‘Íntimo y confidencial’. Para mí esta película ha supuesto la mayor decepción del año, ya que de Eastwood siempre espero lo mejor. El maquillaje de Hoover es aceptable al lado de la monstruosidad que le hacen en el careto a la amante de Hoover y a su secretaria al intentarlos hacer creíbles como ancianos. Creo recordar que ‘Sin perdón’ se llevó los principales Oscar y que Sean Penn y Tim Robbins lo ganaron por ‘Mystic River’. Y de acuerdo en que Eastwood es demasiado lúcido, amargo y sombrío para los gustos más convencionales de la Academia de Hollywood.

    Pues eso.

  6. Alejandro GP febrero 3, 2012 a 7:51 #

    Sin duda en eso Boyero tiene razón, de Clint yo también espero siempre lo mejor, lo sublime sin interrupción, como decías tú también y desde luego que una clase media de él es mejor que la clase alta de otros. Yo también anhelo, deseo y espero, una ultima obra maestra ante de irse. ¿Le darán (aunque sea incluso una vez muerto) el Oscar honorífico? Quizás esté pecando de entusiasmo, pero como director a mí me tiene extasiado desde hace mucho tiempo.

    Saludos.

  7. Los mejores ratos febrero 3, 2012 a 9:12 #

    ¡Que siga muchos años vivo, no necesita el Oscar!

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