Pesadilla en el parque de atracciones (Los juegos del hambre)

24 Abr

Prefiero ser flaco que famoso.

Jack Keoruac.

LOS JUEGOS DEL HAMBRE

Dirigida por Gary Ross. Escrita por Gary Ross, Suzanne Collins, Billy Ray; basada en una novela de Suzanne Collins.

Nota: 6,5.

Un poderoso gobierno central, en un tiempo futuro indeterminado, obliga a cada uno de los doce distritos pobres que domina a enviar un chico y una chica, entre los 12 y los 18 años, a una especie de olimpiada a vida o muerte llamada Los juegos del hambre, televisada cada año y seguida con devoción por todos los habitantes del Estado; es decir, una isla de Supervivientes donde sólo hay dos caminos posibles: morir o matar. Evidentemente, nuestra protagonista, Jennifer Lawrence, tiene muchas papeletas para salir elegida en la mortal feria y convertirse en la heroína del reality.

El argumento recuerda a esa película japonesa (de culto para algunos; yo la vi hace muchos años y me pareció una solemne estupidez) llamada Battle Royale. No sé, da igual. El caso es que Los juegos del hambre es una película atractiva pero carente de vuelo. Mientras la ves, entretenido, no puedes dejar de pensar qué película más fiera, compleja, interesante hay allí dentro, si el niño hubiera nacido con vocación de altura, si hubiera preferido, como Keoruac, ser flaco, tener estilo, a ser famoso. Estéticamente, sin embargo, es demasiado hortera; una fiesta de disfraces con invitados escasos en gusto e inteligencia.

Y eso que la película está bien, vaya. Dura casi dos horas y media, y aunque si fuera más corta seguramente sería mejor, la sigues entretenido e interesado. Así, el detonante de la historia no se de produce hasta los 20 minutos, y la verdad es que a pesar de que es evidente lo que va a ocurrir desde el primer momento, es emocionante y efectivo. Después, más o menos una hora de preparación para los juegos. Y luego, otra hora de batalla y un corto punto final. Hay momentos que sobresalen en la película de manera notable (como la siempre imponente presencia de Donald Sutherland), pero conviven con otros impregnados de una blancura insípida cercana a Crepúsculo, como un tigre domesticado.

El ejemplo más claro de esta domesticación es Woody Harrelson, una promesa de provocación que nunca llega a cumplirse del todo: siempre midiendo sus dosis justas de incorrección, de inteligencia. Por eso me gusta Jennifer Lawrence, que en su rostro y fisonomía conserva ese algo rudo, casi rural, que ya mostraba en Winter Bones y Lejos de la tierra quemada; una fuerza femenina, dura, atractiva y sincera que debería haber marcado toda la película.

Y algo de eso hay, claro, y es eso lo que hace a Los juegos del hambre diferente y atractiva y lo que, imagino, la ha convertido en una película de referencia para los chavales, pues tiene todos los ingredientes para ser una aventura de las que te dejan saliendo del cine imitando a la protagonista, lanzando flechas con un arco imaginario. Una pena que no haya ido más allá, afilando las preguntas,  tensando el arco, endureciendo las formas. Pero no se le pueden pedir más a un parque de atracciones.

El mejor rato: los componentes del brebaje: el eterno sometimiento de los de arriba a los de abajo, el brutal desquiciamiento de la televisión, la lucha por la supervivencia, la idea de que todo el mundo puede llegar a matar si es necesario (y aunque no lo sea), lo atractivo de la épica aún a costa de la moral, la importancia de la imagen, el dinero por todos lados.

El peor rato: el agua que rebaja el vino.

Anuncios

2 comentarios to “Pesadilla en el parque de atracciones (Los juegos del hambre)”

  1. raffdeen mayo 23, 2012 a 11:45 #

    La crítica está genial, pero tengo un par de pegas que discutir; lo de los vestuarios y los disfraces, en el libro (que al parecer no te has leído) aparecen tal cual esas apariencias “futuristas”, con los peinados extravagantes y la mentalidad de lo que llaman “El Capitolio”. Es la adaptación cinematográfica de un libro, si te lees el segundo, y tal vez el tercero, pienses que el arco se tensa tanto que se rompe. En todos los parques de atracciones hay atracciones para adultos.

    • Los mejores ratos mayo 23, 2012 a 15:29 #

      Muchas gracias por comentar, y debatir. El libro (los libros) no me lo he leído, no. Así que no puedo decir hasta qué punto la película es fiel o colma las expectativas de los seguidores de la novela. A mí los disfraces, el vestuario, la estética me sacó un poco de la película, entiendo la intención, pero me chirrían demasiado. En lo de tensar el arco veré las siguientes y me alegraré si se mojan un poco más y son más incisivas, en esta primera parte se me quedan un poco blancas. Por ejemplo, esperaba durante la película un momento que hubiese estado muy bien: cuando la chica se viera forzada a matar, las dudas que eso le generaría, el debate moral entre si matar por supervivencia o no. Un momento que no se da del todo. Es sólo un ejemplo.
      Digamos que el pasaje del terror creía que me iba a dar más miedo. Pero me lo pasé bien, vaya.
      Encantado de discutir.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: