Más allá del río (Los niños salvajes)

1 Jun

Mi alma se estremece al ver cómo los niños aceptan su destino. Por favor, Señor, cuida de ellos. El viento sopla y la lluvia es fría. Pero ellos resisten.

Lillian Gish en La noche del cazador.

LOS NIÑOS SALVAJES

Dirigida por Patricia Ferreira. Escrita por Patricia Ferreira y Virginia Yagüe.

Nota: 7.

Los niños salvajes  es una buena película, con estilo, mirada y voz propias, pero, por encima de todo, con tres personajes creíbles, complejos, interpretados por tres actores que levantan la historia varios palmos del suelo.

Triunfadora en el Festival de Málaga, la película cuenta la historia de tres chavales, Álex (Álex Monner), Gabi (Alber Baró) y Oki (Marina Comas), sus relaciones entre ellos y su distanciamiento con sus padres, profesores y demás adultos con los que han de convivir. Como dos mundos separados por un abismo que rara vez se tocan. Este aislamiento impermeable, solitario y confuso afectará para siempre a la vida de los chicos. Y eso es todo, que no es poco, ya que no podemos trazar una historia clara en la película. Por ello, y ante peligro de que todo quede demasiado plano, de manera inteligente se fragmentan los tiempos y se va adelantando el suspense final. De hecho, creo que aún le sobran 10 minutos al inicio del tercer acto, cuando la plaza ya pide el tercio de muerte y la película aún da un par de capotazos.

También es inteligente cómo se muestra a los chicos, aislados, sin ver a los adultos hasta el final, cuando ya les es inevitable tomar un rumbo, elegir una manera de incorporarse, o no, a todo lo demás, aprender los códigos y mirar hacia adelante. Uno de los problemas de Los niños salvajes es que están muchísimo mejor trazados los personajes adolescentes que los adultos, que huelen más a cartón piedra. Destacan para mal el padre de Gabi, obsesionado con el éxito deportivo del chico, sin ningún matiz. Y, sobre todo, el profesor Bacterio, encajonado hasta la parodia por un nombre y un físico cercano a la risa involuntaria. Más que un profesor de instituto parece el regente de un motel de carretera, obsesionado con su madre y llamado Norman. La película no consigue darles el claroscuro del que sí gozan los padres de Álex, especialmente su madre, interpretada con solvencia por Ana Fernández.

Como ya hemos dicho, Los niños salvajes trata la incomprensión de la adolescencia, la violencia continua con la que conviven e interactúan estos chicos en el transito a la vida adulta y activa. La mirada se centra en ellos más que en la sociedad en la que viven. No es La Clase, vaya. Pero, así como resultan interesantes las reuniones del profesorado, no deja de chirriar un poco el escaso realismo de las clases, el poco pulso con el ambiente de hoy en día, sin rastro de la emigración y el clima dominante en nuestros centros. Me gustaría recomendar, en esta línea, la estupenda cinta inglesa Fish Tank.

Son problemas menores de una película que merece ser vista y tenida en cuenta. Por cierto, quien la haya visto sin saber nada de su autora, puede pensar que Patricia Ferreira es una chavala recién salida de la ESCAC; pero no, es una profesional de 51 años con largo bagaje (sobre todo en RTVE) a sus espaldas, en el que destaca Para que no me olvides, una interesante película con Marta Etura en el inicio de su carrera y el enorme Fernando Fernán Gómez en las postrimerías de la suya. Los niños salvajes significa la consolidación de esta directora y su habitual guionista, Virginia Yagüe.

Otro apunte: merece la pena ver el cortometraje El primer díaque Patricia Ferreira realizó, con los mismos actores, para el Notodofilmfest, un trabajo sencillo pero curioso y bien escrito.

En fin, espero que Los niños salvajes encuentre su audiencia. Al igual que, como dice Oki, todos los niños necesitan una familia, todas las películas necesitan un público. Ojalá existiese una Lillian Gish más allá del río que cuidase de nuestro cine perdido, indefenso, sin nadie que lo atienda.

El mejor rato: El trabajo con los actores.

El peor rato: Algún personaje estereotipado y algún lugar común, como ese escaparate de una agencia de viajes, inherente ya a nuestro cine social adolescente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: