Archivo | julio, 2012

Hacerse al cine (El caballero oscuro: la leyenda renace)

27 Jul

Llamadme Ismael. Hace unos años -no importa cuánto tiempo exactamente- con muy poco o ningún dinero en el bolsillo y sin nada en tierra que me interesara, creí que podría ir a navegar por ahí y ver la parte acuática del mundo. Es mi modo de ahuyentar la melancolía y regular la circulación. Cada vez que me sorprendo con una expresión de tristeza en la boca que va en aumento; cada vez que me descubro deteniéndome involuntariamente ante las tiendas de ataúdes, y siguiendo a cualquier funeral con que me encuentro; y especialmente si la hipocondría me domina de tal modo que hace falta un sólido principio moral para no salir a la calle y derribar metódicamente los sombreros de los transeúntes, entonces, comprendo que ha llegado la hora de hacerme a la mar cuanto antes. Este es mi sustituto para la pistola y la bala. Con una floritura filosófica, Catón se arroja sobre su espada; calladamente, yo me subo a un barco. En esto no hay nada sorprendente. Aun sin saberlo, cualquier hombre que se precie, en alguna otra ocasión, abrigaría sentimientos muy parecidos a los míos respecto al océano.

Moby Dick – Herman Melville

EL CABALLLERO OSCURO: LA LEYENDA RENACE (THE DARK NIGNT RISES)

Dirigida por Cristopher Nolan. Escrita por Cristopher y Jonathan Nolan. (Historia: Cristopher Nola y David S. Goyer. Personajes: Bob Kane.)

NOTA: 8,5

Película difícil de analizar. Necesitaría volver a verla para reafirmar mi entusiasmo o mi sospecha. O para seguir conviviendo con ambas, como siempre. Antes de nada: a mí la película me ha gustado, y mucho. Por momentos más que su predecesora (ya escucho cargar los fusiles) de la que tampoco soy tan tan tan fan como algunos (siempre me va a gustar más Carlito Brigante que Bruce Wayne, los tipos con sombrero que los tipos con máscara). Pero he tenido que pasar por encima momentos que me estorban, objetos voladores y una aparatosidad desmesurada en las escenas de acción  un tanto tópica, vulgar, que me deja fuera en algún mínimo punto. Pero no puedo negar mi disfrute de la desmesura; ojos abiertos y entregado. Nolan ha construído algo tan poderoso que es emocionante ver cómo lo sostiene en esta última entrega, como un domador ante el león más fiero del mundo, que él mismo ha alimentado hasta hacerlo más grande que la jaula, y que el circo, y que el mundo. O como una ballena a la que arponear desde nuestras butacas. Sigue leyendo

Anuncios

Una buena película, una buena dosis (Cinco días sin Nora)

19 Jul

Gente nace y gente muere cada día,

los demás nos limitamos a estorbar;

y jugamos a secretos y mentiras.

Por favor, defíname la eternidad.

Secretos y mentiras – Nacho Vegas

CINCO DÍAS SIN NORA

Escrita y dirigida por Mariana Chenillo.

NOTA: 7

En estos días de verano los aficionados al cine acudimos a la salas como los yonquis a la calle en las épocas duras, de horas bajas: Colega, esto es una mierda, ¿dónde está lo que me dabas antes? Es lo que hay, tío, la calle está muy chunga.  Tenemos la opción, y a mitad de precio, de rescatar algo que nos perdimos durante el año, o algún reestreno de clásicos, o ciclos de Hawks o de Buñuel; pero si queremos sangre fresca, alguna historia nueva que llevarnos al cerebro, no encontraremos mucho. Al menos eso pensaba yo. Sigue leyendo

La hora de las pendejadas (The amazing Spiderman)

17 Jul

A veces ves los ojos de una persona y sabes, sin más, que la hora de las pendejadas ha terminado.

El poder del perro – Don Winslow

THE AMAZING SPIDERMAN

Dirigida por Marc Webb. Escrita por Steve Kloves, James Vanderbilt, Alvin Sargent (personajes: Stan Lee, Steve Ditko).

NOTA: 4

Ver la nueva película de Spiderman es como quedar con una mujer continuamente bromista. Bromista en el café, bromista en el paseo, bromista en la cena, bromista en la cama. Cansa.

La película nos cuenta una vez más la conversión de Peter Parker en el espectacular hombre araña, centrada más que nunca en la extraña desaparición de sus padres y en la muerte de su tío Ben, y luego, claro, sus primeras aventuras en mayas. El desaguisado lo dirige Marc Webb, director de la apreciable película generacional (500) Days of Summer, una historia de amor que a pesar de esa cosa tan chic y de diseño, tan pretendidamente cool, llevaba incrustaba una verdad y una emoción. Pero ni rastro de ello hay en su versión de Spiderman, una película que no acaba nunca de saber qué quiere ser, si historia gamberra de instituto, si comedia romántica  u oscura película de superhéroes con pretensión de altura, hasta fracasar en todas las modalidades y acabar siendo una especie de Kick Ass desprovista de frescura y mala leche. Sigue leyendo

¿Qué país queremos ser?

13 Jul

Ojalá puedan ver el amanecer después de esa larga noche. Yo, demasiado impaciente, me les adelanto.

Última línea de la nota de suicidio de Stefan Zweig.

Es complicado mirar hacia delante enfrentados al abismo. ¿Pero acaso no piensa más que nadie en el futuro el que está al borde de la muerte? Quien está en una camilla y teme que se acerque su hora, el que tumbado en la carretera piensa en los hijos que quizás no vea crecer, o alguien que viajando en una ambulancia repasa su vida concienzudamente para, acto seguido, prometer que hará todas esas cosas que no hizo, si Dios o la suerte o la pura naturaleza le dan otra oportunidad. Imagino, incluso, que el que está a punto del suicidio no puede evitar pensar cómo será mañana, ya sin él, pero con todo lo demás, que es mucho. Sigue leyendo

1911 (El árbol de la ciencia)

5 Jul

¿Y ahora qué sucederá? ¡Bah! Tratativas pespunteadas de tiroteos inocuos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado.

Il Gattopardo – Giuseppe Tomasi di Lampedusa

Extracto de El árbol de la ciencia; escrito por Pío Baroja; publicado en 1911:

Las costumbres de Alcolea eran españolas puras; es decir, de un absurdo completo. Sigue leyendo

Un momento de descanso (Eurocopa 2012)

2 Jul

En fin, que lo que nos gusta de este juego es precisamente su condición de preocupación excepcional, ajena por completo a nuestras vidas y en cambio parte fundamental de las más infantiles penas y alegrías. Mientras la pelota está en el aire nuestras vidas suceden. Que pase entre los tres palos, o salga bateada fuera del estadio, en nada alterará el curso de lo nuestro, y en nada cambiará lo que escribimos o leemos. Antes los escritores apenas hablaban de fútbol porque estaba muy mal visto, ahora se comprende mejor que un escritor es un hombre, o una mujer, como otro cualquiera. Que también cuida de su jardín o de sus hijos, o los descuida, o se olvida del mundo y se sienta una tarde a ver un Osasuna-Betis. La pelota no es parte real de lo que ganamos o perdemos, pero vuela por encima de nosotros, hagamos lo que hagamos, y nos basta con levantar de vez en cuando la cabeza para verla. La pelota no nos recuerda a nosotros mismos, nos recuerda otras cosas. Los juegos de los niños no son los juegos de los hombres, y el fútbol permanece anclado en nuestra infancia. Nos lleva una y otra vez a un tiempo pasado, ni mejor ni peor, que gracias a este hermoso juego aún no hemos perdido del todo.

Ray Loriga.

Ayer no vi el partido, me quedé una hora y media con los ojos cerrados, pensando en la prima de riesgo, en Bankia, en la dación en pago, en esta crisis brutal y cruel que estamos viviendo.

Hoy tenemos que aguantar en todos lados el comentario del progresista ignorante o del ridículo moderno, que piensan el fútbol como la clara muestra de la imbecilidad manifiesta de todos los que no son como él. Sigue leyendo

A %d blogueros les gusta esto: