Archivo | Otros vicios RSS feed for this section

La tarde derrumbada (HOPPER)

1 Ago

Cómo vuelan las manos de tu cuerpo al piano, con ese mismo invierno que hiela las canciones, cuando la tarde cae derrumbada a los pies de la ciudad.

Quique González – Luis García Montero

Room in New York

HOPPER 

MUSEO THYSSEN-BORNEMISZA

Tengo poca idea de pintura, por no decir ninguna. Pero tampoco sabía de chicas cuando la invité a salir. O de cine la noche que  vi Hook (El capitán garfio) en un cine de verano de Ferrol. Tampoco de fútbol cuando lloré con las ligas perdidas en Tenerife. Ni de literatura al leer las primeras líneas de Historias del Kronen: Me jode ir al Kronen los sábados por la tarde porque está siempre hasta el culo de gente. No hay ni una puta mesa libre y hace un calor insoportable; tumbado en la cama una noche de calor. No hizo falta. Tampoco lo ha hecho con Hopper. El gusto se educa; la emoción, nace.
Sigue leyendo

Anuncios

¿Qué país queremos ser?

13 Jul

Ojalá puedan ver el amanecer después de esa larga noche. Yo, demasiado impaciente, me les adelanto.

Última línea de la nota de suicidio de Stefan Zweig.

Es complicado mirar hacia delante enfrentados al abismo. ¿Pero acaso no piensa más que nadie en el futuro el que está al borde de la muerte? Quien está en una camilla y teme que se acerque su hora, el que tumbado en la carretera piensa en los hijos que quizás no vea crecer, o alguien que viajando en una ambulancia repasa su vida concienzudamente para, acto seguido, prometer que hará todas esas cosas que no hizo, si Dios o la suerte o la pura naturaleza le dan otra oportunidad. Imagino, incluso, que el que está a punto del suicidio no puede evitar pensar cómo será mañana, ya sin él, pero con todo lo demás, que es mucho. Sigue leyendo

1911 (El árbol de la ciencia)

5 Jul

¿Y ahora qué sucederá? ¡Bah! Tratativas pespunteadas de tiroteos inocuos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado.

Il Gattopardo – Giuseppe Tomasi di Lampedusa

Extracto de El árbol de la ciencia; escrito por Pío Baroja; publicado en 1911:

Las costumbres de Alcolea eran españolas puras; es decir, de un absurdo completo. Sigue leyendo

El hombre condenado a no dejar de presentarse (Rubén Pozo en Joy Eslava)

21 May

Cuando conocí a Rosendo en persona, hace cosa de unos once años, me dio la mano y dijo su nombre. Yo pensé que no habían pasado ni dos segundos y ya me había dado una clase.

Rubén Pozo – Rolling Stone Marzo 2010.

Foto de Juan Pérez-Fajardo

Concierto: Rubén Pozo.

Lugar: Joy Eslava. Fecha: 17 de mayo de 2012, jueves.

Me puse con el primer álbum en solitario de Rubén Pozo, antes conocido como el hombre que escribió Margot, a los pocos días de ver la luz. Y me pareció enorme, un disco de rock especial y emocionante. Leí la crítica de la Efe Eme que lo ponía por las nubes. Escuché a Benjamín Prado en la Cadena Ser decir que Lo que más tenía trazas de obra maestra. En fin, yo, que soy un apasionado, ya veía a Rubén llenando el Bernabéu, marcando a una generación con sus canciones, candidato firme al Nobel de Literatura. Y, sin embargo, pasaban los días y no escuchaba hablar del disco. Leía crónicas de conciertos y no parecían ser un sold out. Hasta que pocos días antes del directo en Madrid leí una noticia: Rubén Pozo suspende tres conciertos en Andalucía por la escasa venta anticipada de entradas. Sigue leyendo

La suerte de Ana

27 Abr

Al final te das cuenta de que los días laborables llevaban razón.

Jaime Gil de Biedma.

Ana se quitó el piercing de la ceja. Colgó dos pequeños pendientes en sus orejas. Se lavó los dientes con fuerza. Logró abortar la primera arcada de la mañana. Entró en el cuarto de baño de su madre y usó sus pinturas. Se subió todo lo que pudo el sostén de sus redondos y pequeños pechos. Se puso la ropa, elegante, incómoda, austera de su hermana. Se aseguró de que la manga de la camisa tapara el tatuaje de su muñeca. Suspiró. Se miró al espejo. No supo qué pensar. Se le cerró el estómago al tercer sorbo de café. No lo desaproveches, tal y como está la cosa, qué gran oportunidad; tú vales mucho, piensa antes de hablar; acepta lo que te digan, ocho horas no son nada, ¿te has tapado el tatuaje?, da lo mismo no cobrar. Tiró lo que quedaba de café por el desagüe. Se volvió a lavar los dientes. Se enjuagó tres veces con Listerine y se prometió no fumar hasta salir de la entrevista, por no ensuciar el aliento. Entró en el metro. Sacó un libro para no leer. Pensó, se puso más nerviosa. Miró el WhatsApp. Ánimo, tranquila, un besito y mucha suerte. Llegó a la puerta del inmenso edificio. Observó a la gente que fumaba en la entrada, trajes y corbatas, mujeres con americana; las paredes grises, el olor a día laboral. Se le puso la piel de gallina. Odió todo aquello. Fumó un cigarro. Pensó en correr. Ojalá no me cojan; jamás me voy a acostumbrar. Contestó, probó, justificó, habló inglés, francés, italiano, chino y un poco de alemán; no se quejó, asintió, pensó antes de hablar. Enhorabuena, empiezas el lunes. Muchísimas gracias, de veras, no le voy a defraudar.

Polillas: Entrevista a Cristóbal Garrido

29 Feb

Si das contra el cristal una y otra vez… te acabas colando fijo.

Cristóbal Garrido – Guionista de Promoción Fantasma

Conocí a Cristóbal Garrido en una especie de clase maestra que impartió sobre web series. Ese día me llamó la atención algo que puede parecer intrascendente: antes de empezar su charla, de contarnos, sobre todo, su experiencia en el mundo de Internet y de la autoproducción, se sentó en su silla, nos miró, y preguntó: ¿y vosotros qué? Así, antes de nada, cada uno habló un poco de sí mismo, contando lo que habíamos hecho y, sobre todo, lo que nos gustaría hacer. Supongo que este detalle a priori insignificante, junto con que hoy se pase por aquí, sirve en parte para definir al personaje.
Sigue leyendo

Mi vida privada (Bunbury en La Riviera, 4 de febrero)

7 Feb

¿Quién dijo aquello de «No me pregunten por ninguna película, por ninguna actriz, por ninguna banda sonora, etcétera, porque no me gusta hablar de mi vida privada»? Suena a alguien de la nouvelle vague, o de Cahiers du Cinéma, o a un cinéfilo americano tipo Bogdanovich. El cualquier caso, el que fuera tenía razón.

José Luis Garci – Sólo para mis ojos (artículo Me and my girl).

Foto de Juan Pérez-Fajardo

Concierto: Enrique Bunbury.

Lugar: La Riviera. Fecha: 4 de febrero de 2012: tercero de sus cuatro conciertos (1, 3, 4 y 5 de febrero).

Nota: 9,5.

No voy a detallar en exceso cómo fue todo. Como dijo Ray Loriga en un estupendo artículo sobre la vuelta de Héroes, cuando Bunbury da un concierto hay que estar dentro de la iglesia: porque fuera no hay Dios ni se escuchan las campanas. Y es que sus conciertos no son conciertos, sino misas nocturnas, liturgias donde sacamos a relucir toda nuestra fe con el grito en la garganta, por encima del sombrero.
Sigue leyendo

A %d blogueros les gusta esto: